Si yo digo que los sandwiches me encantan y que tengo muchísimas ganas de comer uno ahora mismo, pero me da flojera ir a la cocina por uno, entonces estoy mintiendo. No tengo tantas ganas en realidad.

Si digo que estoy harto y que yo mismo me doy asco de lo sucio que he quedado después de un día de trabajo, pero si ni siquiera mis aromas pueden hacerme dejar de ver tele y encaminarme al baño, entonces no me desagrada tanto mi estado.

Si quiero ganar más dinero, pero sigo haciendo exactamente las mismas cosas, exactamente de la misma manera, entonces en realidad no tengo tanta necesidad de mas varo.

Hay una gran diferencia entre un antojo o deseo, una simple ocurrencia, something good to have y un anhelo, amor, ferviente deseo. Deberíamos ser mas cuidadosos al usar estas palabras.

De un lado del río están las palabras que te llevan a pagar el precio, del otro lado las que no.

Is the juice worth the squeeze?

exprimir o no exprimir, esa es la cuestión.

Y todo es cuestión de la valoración, claro que vale la pena bañarte con tal de estar un poco mas limpio, de oler rico, tener la piel suave y no sudorosa. Pero en ese momento hay algo diciéndole a tu cerebro que siga viendo tele, que no vaya a la cocina, que no te esfuerzes más o que no pidas un aumento de sueldo.

Y es ese algo lo que debemos estudiar, analizar y entender al máximo (nuestros sentidos), para poder ir en contra de él cuando sea necesario.

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